Lujo discreto Tweet
Un cálido y delicado interiorismo, en eterno diálogo con un relajante cromatismo, se muestra en cada una de las viviendas realizadas por Franco Vecchio, en las que el interiorista logra su principal objetivo: conseguir que sus trabajos sean una obra en tres dimensiones que perduren, “una obra de arte atemporal y hermosa, un fiel reflejo de la personalidad del propietario y el refugio perfecto.”
Fiel a su filosofía creativa, el diseñador italiano sabe encontrar un punto de encuentro entre su propio estilo y las necesidades de sus clientes “para que éstos puedan disfrutar de un espacio lujoso pero lleno de paz, alejado del estrés de la vida cotidiana y cuya decoración se mantenga atractiva durante años, transcendiendo en el tiempo.”
Para Vecchio, cada estancia requiere un elemento protagonista que ayude a realzarla. Una pieza que confiera un protagonismo absoluto, como “la mesa en el comedor,” a la que el decorador describe como elegante y refinada. Ésta simboliza el lugar de reunión de familiares y amigos íntimos, de charlas y confidencias, representando como ningún otro mueble ”la hospitalidad de los anfitriones.”
Inmerso en la actualidad en la decoración de su casa, su proyecto más personal y a la que describe como ”sin artificios, exótica y confortable”, Vecchio no olvida el poder de las obras de arte a la hora de conceder charme a la vivienda, así como maderas nobles y textiles siempre cálidos como la chenilla para potenciar la sensación de recogimiento.
Una ecuación que siempre ofrece excelentes resultados: casas cómodas, eternas y elegantes en las que refugiarnos.
María Faci
Fotografía:Erhard Pfeiffer
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