Devoción por el arte moderno
La pasión por el arte contemporáneo se palpa en cada una de las estancias de este privilegiado loft neoyorquino proyectado por Hariri & Hariri Architecture. Los clientes, una pareja y sus dos hijos, son grandes coleccionistas de obras artísticas y precisaban de un lugar único para exponerlas.
Por este motivo, y por la necesidad de contar con espacios generosos, el apartamento, inicialmente más pequeño, se unió a otro contiguo, consiguiendo con ello mayor amplitud e intimidad en la zona más privada de la casa.
Una parte de la vivienda está dispuesta para que los propietarios desarrollen su faceta profesional y puedan mostrar sus obras a los clientes en un ambiente cálido, recogido y familiar. Como ejemplo, destaca el magnífico mural de Julian Opie, que preside el hall.
El blanco y el negro gozan de una importante presencia dentro del domicilio. Con ellos se consigue un estilo refinado y siempre eterno, unificando estancias y creando una elegancia modernista que se hace especialmente presente en la zona que actúa como galería.
La elección del color y materiales para muebles y complementos es cuidadosa y variada, por lo que este loft desprende belleza y refinamiento casi inigualables.
Un trabajo espectacular de Gisue y Mojgan Harari, quienes lograron crear un espacio único para vivir y trabajar, dotando al conjunto de la vivienda de una imagen perfecta, mezcla de distinción y buen gusto.
Gonzalo Lastra
Fotografías por Paul Warchol
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